Espacio para la reflexión
El amor procura un noble poder que nos hace más autosuficientes, libres, seguros y tranquilos. El odio enfurece; el amor, calma. El odio obnubila la percepción; el amor la esclarece. El odio crea dependencias (incluso del que se odia) y despotismo.
Publicar un comentario
No hay comentarios.:
Publicar un comentario