Ante la permanencia y la queja, yo elijo el cambio y el esfuerzo. Porque no soy lo que poseo, no soy ni las marcas que visto, ni el reloj que luzco, ni
Tenemos algo valioso al nacer: nuestra vida. Y nosotros decidimos en qué invertimos ese tesoro. Nuestra mejor opción es crecer como personas, en ser mejores cada día, en usar las cosas pero sin depender de ellas, en no ser lo que poseemos, en no pasar al lado de la injusticia y el sufrimiento sin detenernos y actuar, en sentir al otro como hermano, en pensar, decir y hacer lo correcto aunque nos cueste.
Descubrir que ese es el camino de la felicidad, del fortalecimiento como persona, de
Os deseo sabiduría para ver vuestro camino, pureza y fuerza para recorrerlo.
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